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Las novelas decadentistas de Enrique Gómez Carrillo Rodolfo J. Lugo-Ferrer
El Eros constituye la esencia misma de la vida. Sin él seríamos meros animales que merodean por ahí, buscando satisfacer las necesidades de comer y dormir. El Eros, esencia misma de la divinidad, está constituído por la sexualidad y el sensualismo. Dos puntos unidos, pero separados que han sido sometidos por la moral y tradición judeocristiana a las mazmorras mismas de las catacumbas de los primeros años de la cristiandad. El Eros fue punto esencial y fundamental en la comunidad grecorromana, esencia misma de la vida. Vida que transcurre tal cual se vive. El concepto de culpa, pecado y condena está relegado a una no existencia. Se celebra la vida constantemente en los cultos a las distintas divinidades, Demeter y Dionisios, cultos propiciatorios en honor a la vida y al renacer. Esa es la moral grecorromana, la vida como manifestación de vida y la sexualidad y el sensualismo como triunfo de la vida misma. De ahí el erotismo en la escultura griega, en los frescos y mosaicos pompeyanos. Hasta que llegan ciertos creyentes del cristianismo, con toda una moral de la hipocresía y la censura del erotismo como vehículo de perdición y pecado.
Lo erótico queda vedado a la trastienda y al trasbastidor, lo divino del erotismo humano queda sumido en las cloacas del embuste y la mentira social. Mencionar las palabras sexo, sensual, erótico, placer, fantasía, es ganarse la crítica y la censura, es el mal gusto, lo soez, la palabra "mala o sucia".
El erotismo será el marco en que está enmarcada la obra del escritor guatemalteco Enrique Gómez Carrillo, sobre todo las Tres novelas inmorales que sirven de estudio a la profesora Nellie Bauzá Echevarría, como tesis doctoral en la Universidad de Temple, Pensilvania; y que dos años más tarde publica la Editorial Pliegos de Madrid en colaboración con la Editorial de la Universidad de Puerto Rico. El libro lleva por título: Las novelas decadentistas de Enrique Gómez Carrillo.
¿Quién es Enrique Gómez Carrillo?, ¿En qué época se desarrolla como escritor?, ¿A qué movimiento literario pertenece? Este escritor nace en Guatemala en el 1873, hijo del rector de la Universidad de San Carlos, una de las más antiguas de América, (es importante recordar que en la América hispana hubo primero universidades antes que en la América anglo-sajona). Su madre era de origen belga, hecho que explica el por que del conocimiento que tenía Gómez Carrillo de la lengua de Racine y de Moliere. Encarnó el modernismo dentro de un espíritu romántico y bohemio, versátil y dúctil en sus gustos estéticos, su información de la literatura europea fue fabulosa.
Nació Gómez Carrillo en el 1873 en Guatemala y murió en París en el 1927. Cultivó la prosa modernista, en distintos géneros: el ensayo periodístico, el cuento, los poemas en prosa, la crítica de arte y literaria, la crónica y la novela. En sus crónicas recoge las impresiones de sus viajes: La Rusia actual (1906), La Grecia eterna (1908), El Japón heroico y galante (1912), La sonrisa de la Esfinge (1913) y Jerusalem y la Tierra Santa (1914). Sus novelas son: Del amor, del dolor y del vicio (1898), Bohemia sentimental (1899) y Maravillas (1899), agrupadas como las novelas inmorales y El evangelio del amor.
La obra de Gómez Carrillo está insertada en el ismo literario del decadentismo, nombre que recibe en la literatura alemana la corriente cultural de finales del siglo XIX (en Francia "Fin de siécle"), que se manifiesta en modos superrefinados y esteticistas. Es la Belle Epoque, la era victoriana de represión y decadencia.
El decadentismo está precedido por un sentido de pesadumbre universal con marcado influjo del poeta inglés Lord Byron. En las letras francesas es que adquiere el decadentismo su conformación artística culminante con el poemario Fleurs du mal del poeta maldito Charles Baudelaire, con su exacerbado satanismo e irreverencia a la moral católica, quien influyó grandemente en otros grandes escritores como son los franceses, Guillaume Mallarmé, Arthur Rimbaud y Paul Verlaine, los ingleses W. Pater y Oscar Wilde y en el alemán Thomas Mann, quienes alcanzaron una dimensión internacional, llegando a considerarse, por la crítica literaria más exigente, como verdaderos renovadores de las literaturas de sus respectivos países. Hoy en día se consideran entre los grandes escritores de todos los tiempos.
Este libro consta de una introducción, cinco capítulos, una conclusión y una extensa bibliografía consultada. Concuerda la doctora Bauzá con Allen Phillips sobre el poco estudio que ha recibido la novela modernista respecto a otros géneros literarios como la poesía, el cuento, la crónica y el ensayo periodístico.
En la investigación realizada por Bauzá se destaca la influencia del simbolismo europeo, especificamente, el decadentismo, sobre todo en sus novelas: Del amor, del dolor y del vicio (1898), Bohemia sentimental (1899), Maravillas (1899). Plantea la autora que estas tres novelas pueden interpretarse como crónicas del sensualismo y el hedonismo (filosofía del placer carnal). Recordemos que el simbolismo, y en particular la vertiente decadentista, establece vínculos entre arte y vida.
En la novela Del amor, del dolor y del vicio, se encuentra que los personajes hablan con palabras de escritores y miran con ojos de pintores. En sus novelas Gómez Carrillo refleja la influencia de grandes escritores europeos, a saber Anatole France con su escepticismo, ironía y su prosa elegante; el decadente Gabriel D'Annunzio con su sensualidad e individualismo; Maurice Barrés con su culto al yo; Gustave Flaubert con su desprecio de la burguesía, su aristocratismo intelectual y su doctrina del arte por el arte, la problemática del intelectual incomprendido y con la laboriosidad artística minuciosa.
El erotismo, es, sin que quede duda, el tema que más apasiona a Gómez Carrillo, según lo plantea la doctora Bauzá en su libro. En la Introducción, la autora nos expone una visión panorámica del modernismo hispanoamericano, planteando que analizará la influencia del simbolismo europeo, con énfasis en el decadentistmo en las novelas del autor estudiado; manifiesta Bauzá que "la obra de Gómez Carrillo transita cronológicamente entre finales del siglo XIX y principios del XX" (13). Nos comenta la autora que en "la novelística de Gómez Carrillo influyen las tendensias más destacadas de su época (parnasianismo, impresionismo, simbolismo), pero sobre todo la experiencia directa -ética y estética- del llamado decadentismo. Concluye esta primera parte del libro mencionando a los teóricos que utilizó como referencia para el análisis de las novelas del escritor guatemalteco, a Michel Foucault, Georges Bataille; las opiniones de Octavio Paz y Lily Litvak sobre erotismo; a Arnold Hauser para el estudio sobre sociología del arte y al teórico francés Gerard Genette sobre la intertextualidad.
En el capítulo I, "Algunas relaciones con la novela modernista hispanoamericana", Bauzá explica algunas influencias artísticas y literarias relacionadas con el decadentismo, comienza definiendo la herencia romántica y naturalista en Hispanoamérica, explica los términos "esteticismo" y "arte por el arte", "art nouveau", simbolismo y decadentismo; con las distintas o diferentes variantes interpretativas de este último término. Concluye este capítulo con la observación que hace Ramón Luis Acevedo en su libro La novela centroamericana, sobre Gómez Carrillo, en donde él manifiesta que este autor guatemalteco es "el primer novelista a quien podemos identificar plenamente con las nuevas corrientes estéticas".
El capítulo II, "Intertextualidad artística y literaria", nos presenta el análisis de las tres novelas sometidas a estudio: Del amor, del dolor y del vicio, Bohemia sentimental, Maravillas, partiendo de la teoría de Genette sobre la intertextualidad artística y literaria. Expone Bauzá sobre las cinco relaciones transtextuales: la intertextualidad, la paratextualidad, la metatextualidad, la hipertextualidad. Comienza el análisis con la novela, Del amor, del dolor y del vicio, la cual está dedicada al periodista puertorriqueño Luis Bonafoux. En esta novela Gómez Carrillo hace una justificación del tema erótico, amparándose en que las obras del escultor Auguste Rodin, y los trabajos literarios de Emile Zola, los Goncourt, Maupassant y otros escritores franceses son más explícitos que los de él.
La segunda novela analizada es Bohemia sentimental, (el prólogo de esta novela lo escribió Rubén Dario), en ella narra la vida bohemía en los barrios Montmartre, lugar de residencia de muchos de los grandes nombres del arte plástico parisino, y del "Quartin Latin", en donde viven la gran mayoría de los grandes poetas de esa época, residentes de la Ciudad Luz. La protagonista de esta novela es Violeta Parma, mujer que se entrega a una vida de voluptuosidad para poder sobrevivir. Plantea Bauzá, que esta novela tiene influencia de el marqués de Sade y de Leopoldo Sacher Masoch, en la mezcla de erotismo y religiosidad.
Maravillas, según Bauzá, es la menos erótica de las novelas de Gómez Carrillo, pero sí tiene, como las dos anteriores, mucho de exotismo oriental. En la primera parte se da el teatro dentro del teatro, se hace alusión a la intertextualidad con Shakespeare., especificamente Hamlet. Concluye este capítulo con las referencias intertextuales de otras obras sobre las tres novelas estudiadas.
Una vez concluída la lectura de este libro concluyo que me resultan más interesantes y apasionados el capítulo III, "Aproximaciones al discurso erótico finisecular" y el capítulo V, "La femme fatale y la femme fragile: dos arquetipos femeninos de la iconografía y la literatura finisecular".
En el capítulo III, Bauzá nos da unas posibles definiciones de lo erótico, hace alusión al desarrollo histórico del concepto erotismo, desde La Iliada de Homero, los mitos de Afrodita y Eros, sobre el marqués de Sade, las concepciones sexuales de Michel Foucault en su tan famosa obra Historia de la sexualidad, sobre los planteamientos de George Bataille, Octavio Paz, todo lo anterior en relación con las tres novelas estudiadas.
En el capítulo V, aunque nos habla sobre dos arquetipos femeninos, la "femme fatale" (la que provoca, induce a la falta y a la voluptuosidad, la malvada, todo lo anterior desde una perspectiva judeo-cristiana) y la "femme fragile" (la sentimental, la honrada, la obediente, la sumisa) , incluye el concepto del "dandy" y del "andrógino", la propia Bauzá nos dice que en las novelas de Gámez Carrillo no se encuentran personajes masculinos dandy, pues la mayoría son bohemios, andróginos, homosexuales y hermafroditas. Establece la autora que nos toca vínculos y estudios de las mujeres fatales y fragiles haciendo analogías con las pinturas prerafaelistas en el arte occidental.
Expone la doctora Bauzá en estos dos capítulos, un interasante estudio sobre el erotismo y conducta sexual, desde la mitología griega hasta las concepciones actuales planteadas por el filosofo francés Michel Foucault en su interesante estudio de tres tomos titulada Historia de la sexualidad.
Concluye Bauzá exponiendo como pudo probar los objetivos trazados en su investigación: estudiar la figura de Gómez Carrillo como puente histórico-cultural entre Europa e Hispanoamérica, la importancia del escritor guatemalteco dentro del movimiento modernista, con especial énfasis en la variante decadentista; la construcción de los arquetipos humanos, tanto femeninos como masculinos, como protagonistas del movimiento artístico y literario de la época en París; la fusión de elementos artísticos, tales como los literarios y los plásticos.
Los personajes de Gómez Carrillo son proxenatas, lesbianas, homosexuales, ninfómanas, frígidas, degenerados sexuales, que practican toda clase de actividad sexual. Leídas todas las referencias sobre el erotismo en sus dos vertientes: la sexual y la sensual, llegamos a pensar sobre la gran mentira que ha construído la tradición judeocristiana respecto a la actividad más humana y divina que tenemos. Concluyo, el erotismo hay que vivirlo sin dolor, pues es lo único que es verdaderamente humano y divino.
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